¿Tienes mordida abierta? Te contamos qué es y cómo solucionarla

una dentadura con mordida abierta

¿Alguna vez has notado que, al cerrar la boca, tus dientes de arriba y de abajo no llegan a tocarse? Eso es lo que en el mundo de la odontología llamamos mordida abierta. Básicamente, es cuando queda un hueco entre los dientes aunque estés mordiendo con todas tus fuerzas. Lo más común es que pase en los dientes de delante, pero también puede ocurrir en los lados. En este post te explicamos por qué sucede (desde los hábitos de cuando éramos peques hasta temas de los huesos), qué pasa si no haces nada y cómo los alineadores transparentes pueden ayudarte a lucir una sonrisa perfecta.

¿Qué es exactamente la mordida abierta?

Lo normal es que, al cerrar la boca, los dientes encajen como las piezas de un puzzle. En la mordida abierta, ese encaje falla y se ve un espacio libre. Esto no es solo un tema de estética; tener ese hueco ahí hace que sea más difícil pronunciar bien ciertos sonidos o, algo tan simple como, cortar un trozo de pizza con los dientes delanteros.
Para que no te líes con otros nombres raros: es lo contrario a la sobremordida (cuando los dientes de arriba tapan demasiado a los de abajo). Tampoco es una mordida cruzada (cuando los dientes encajan al revés, hacia dentro o fuera) ni un diastema (que es simplemente tener separación entre dos dientes). ¡Cada cosa tiene su nombre y su solución!

Tipos de mordida abierta: ¿dónde está el hueco?

No todas las mordidas abiertas son iguales. Dependiendo de dónde falte el contacto y de cuál sea el origen, el tratamiento será uno u otro.

En la parte delantera (Anterior)

Es la que más se ve. Cuando sonríes o muerdes, los dientes de delante no se juntan. Suele verse mucho en niños que han usado el chupete o se han chupado el dedo durante demasiado tiempo.

En los laterales (Posterior)

Aquí el problema está en las muelas. Quizás no se note tanto al sonreír, pero hace que masticar sea mucho menos eficiente.

También diferenciamos si el problema es solo de la posición de los dientes o si es un tema de cómo han crecido los huesos de la cara. Esto es clave para saber si con ortodoncia es suficiente o si hace falta algo más.

¿Por qué tengo la mordida abierta?

Normalmente no hay una sola causa, sino una mezcla de varias cosas. Aquí tienes las más comunes:

  • Chuparse el dedo o usar mucho el chupete: Empujar los dientes hacia fuera de forma constante hace que dejen de encajar. Por eso recomendamos dejar estos hábitos antes de los 3 años para que la boca vuelva a su sitio sola.
  • Respirar por la boca: Si no respiras bien por la nariz, la lengua se coloca mal y eso cambia la forma en que se desarrollan los huesos de la boca.
  • Empujar con la lengua: Hay personas que, al tragar o hablar, ponen la lengua entre los dientes. Ese «empujoncito» constante acaba separándolos.
  • Genética: A veces, simplemente es la forma en la que tus huesos han decidido crecer por herencia familiar.

 

Saber si es un hábito o un tema de huesos es lo primero que miramos para decidir cómo ayudarte.

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¿Qué pasa si no me trato?

No es solo que la sonrisa no se vea alineada. Con el tiempo, una mordida abierta puede traer problemas más molestos:

  • Cuesta más comer: Masticar se vuelve una tarea difícil si los dientes no cortan bien la comida.
  • Problemas al hablar: Es muy común el ceceo o tener dificultades para pronunciar la «s» o la «z».
  • Dientes que se gastan más rápido: Como solo muerdes con unos pocos dientes, esos reciben toda la presión y se desgastan antes de tiempo.
  • Dolor de mandíbula: La articulación puede sufrir por la tensión y el mal encaje.

 

Lo malo de esto es que no se cura solo, así que lo mejor es echarle un ojo cuanto antes.

¿Cómo arreglamos tu sonrisa?

Depende mucho de tu edad y de qué esté causando el problema. Tenemos varias opciones:

Para los más peques

Si pillamos el problema a tiempo mientras el niño está creciendo, solemos usar la ortodoncia interceptiva. Consiste en guiar el crecimiento de los huesos y quitar los malos hábitos para que todo encaje de forma natural. ¡Un chequeo a tiempo ahorra complicaciones en el futuro!

Ortodoncia invisible para adultos

Si ya eres adulto y tu caso es leve o moderado, los alineadores transparentes son una maravilla. Movemos los dientes con mucha precisión para cerrar ese hueco. Usamos unos puntitos de resina casi invisibles llamados ataches para que el alineador agarre mejor el diente y lo lleve a su sitio. Es cómodo, discreto y muy efectivo.

En Soonline, lo primero que hacemos es un escaneado 3D para que veas cómo quedará tu sonrisa antes de empezar con nuestro Smile Preview. Llevamos más de 20 años y hemos tratado a más de 10.000 personas. Mira aquí todos los precios y opciones de pago.

 

Casos más complejos

Si el problema es puramente de los huesos y es muy marcado, a veces hace falta combinar la ortodoncia con una pequeña cirugía para colocar el maxilar en su sitio. No es lo habitual, pero en casos severos es la única forma de que todo quede perfecto.

¿Cuánto tarda y qué pasa después?

Cada boca es un mundo, así que el tiempo dependerá de tu caso concreto. Tras la primera visita, el especialista te dirá cuánto tiempo necesitarás exactamente.

Eso sí, ¡muy importante! La mordida abierta es algo «testaruda» y a los dientes les gusta intentar volver a su sitio antiguo, sobre todo el primer año. Por eso, la fase de retención (usar los aparatos que te demos al terminar) es fundamental. Es lo que garantiza que tu nueva sonrisa dure para siempre.

Aviso médico

Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta de un profesional sanitario. Para un diagnóstico y tratamiento adecuados, acude a tu ortodoncista o a nuestras clínicas en Tarragona, Barcelona y Valencia.